Seguridad
IA con la clave propia del despacho (BYOK)
Las funciones de IA son opcionales y, cuando se usan, tiran de la clave propia del despacho. Es el despacho quien elige proveedor y quien mantiene el control de esa clave.
Qué es BYOK: la clave propia del despacho
BYOK quiere decir que la clave de acceso al proveedor de IA es del despacho, no nuestra. El despacho da de alta su propia clave de OpenAI, Anthropic o Gemini, y la aplicación la emplea en las funciones que la piden. Se guarda cifrada en reposo y manda sobre cualquier clave de plataforma.
Así el despacho no pierde el control: sabe con qué proveedor trabaja, revoca la clave cuando le conviene y consulta el consumo en su propia cuenta del proveedor.
Cómo se maneja la clave y las llamadas
Tu proveedor
OpenAI, Anthropic o Gemini, a elección del despacho.
Cifrada en reposo
La clave se guarda cifrada y con prioridad sobre la clave de plataforma.
Cada llamada auditada
Queda registro de cada uso de IA: qué función lo pidió y cuándo.
Sin clave de IA, el producto sigue funcionando
La IA suma, pero no sostiene el producto. Un despacho que no configure ninguna clave conserva intactas las funciones de fondo: la extracción documental, el motor de reglas, el cómputo de plazos, la detección de comunicaciones y la comparación de contratos cláusula a cláusula siguen trabajando sin ella.
Donde la IA aporta, y aquí caben las sugerencias de redacción o un análisis de riesgos jurídicos sobre un contrato, lo hace encima de un resultado que ya está ahí sin su ayuda. Ninguna función esencial queda secuestrada por una clave.
Veámoslo con los datos de tu despacho
En la demo trabajamos sobre un expediente real, con tu aislamiento y tus permisos, no sobre datos de ejemplo.