Seguridad
Secreto profesional: cada despacho, aislado del resto
El deber de secreto profesional no perdona que un expediente asome donde no debe. Por eso, en GenProced, el aislamiento no queda en manos de la aplicación: lo sostiene la propia base de datos.
Dónde vive realmente el aislamiento
En GenProced cada despacho es un inquilino separado y toda consulta se acota por despacho. Lo interesante es dónde ocurre ese filtrado: no lo hace la aplicación al pedir los datos, lo aplica la propia base con seguridad a nivel de fila. Si una consulta se olvidara de acotar por despacho, la base seguiría sin devolver filas ajenas.
El matiz importa. Una seguridad que depende de que el programador se acuerde de comprobar algo falla el día que alguien no se acuerda. Metida en la base, se aplica siempre, sin excepciones.
Cómo se controla quién ve qué
Roles jerárquicos
De propietario a solo lectura. Cada rol define qué se puede ver y qué se puede hacer.
Roles personalizados
Si los roles de serie no encajan, se definen roles a medida sin tocar el esquema de la base.
Registro de accesos
Queda constancia de quién abre o consulta un expediente, aunque no lo modifique.
Ver un expediente también deja rastro
En documentación sensible, pensemos en familia, en penal o en cualquier asunto reservado, importa tanto quién cambia algo como quién se limita a mirarlo. Por eso GenProced guarda el registro de accesos junto al de cambios: consta quién abrió el expediente y cuándo, y quién se descargó cada documento. Ese histórico es lo que permite responder, ante una duda interna o una auditoría, a la pregunta de quién tuvo acceso a qué.
Veámoslo con los datos de tu despacho
En la demo trabajamos sobre un expediente real, con tu aislamiento y tus permisos, no sobre datos de ejemplo.